Uva Garnacha

La Uva Garnacha es la variedad tinta más plantada en España. Por encima de la omnipresente Tempranillo. Un lugar preponderante que no le ha servido de mucho. Porque la Garnacha fue, durante muchos años, la Cenicienta de la casa. Así de crudo lo decimos. La Garnacha era lo que las migas del pastor a un guiso de cordero. Casi que los restos. Abundante pero poco valorada. Las razones para esta Garnacha - Cenicienta eran muchas. Quizás la principal razón era, sin embargo, lo que en el pasado, fue su gran ventaja.


La Garnacha puede ser muy productiva. Eso era una ventaja innegable cuando la producción de uva era un medio de subsistencia. Todos querían variedades que dieran rendimientos altos. Si no se la poda adecuadamente y no se limitan los rendimientos, la Garnacha es una variedad que tiende a producir muchos kilos de uva. Muchos kilos y malos. El caso es que durante años, la Garnacha era una uva para hacer vinos a granel pagados a precio de risa. Así que para que el viticultor tuviera un rendimiento económico decente, no había otra que sobrecargar a la pobre Garnacha para que diera muchos kilos, sin importar la calidad. No se pagaba por calidad, se pagaba por cantidad.    


En cambio, una Garnacha bien equilibrada en su carga y bien cuidada puede dar uvas de grandísima calidad (y en mucha menos cantidad). Desde que nos dimos cuenta de esto, los vinos de Garnacha han cambiado radicalmente. Ya no es aquella variedad mediocre que cultivábamos en los 80 para hacer vinos igualmente mediocres. Como a Cenicienta, la hemos dejado un vestido bonito, la hemos limpiado la cara y es toda una princesa.


Garnacha o Grenache la misma variedad para dos nombres distintos. En realidad, hay muchas Garnachas en la Garnacha. Una variedad versátil y camaleónica que se adapta y viaja de Norte a Sur y de Este a Oeste. Extendida por prácticamente toda la península, sur de Francia, Australia y California (por irnos bien lejos), es capaz además de producir un rango muy amplio de distintos vinos en función de donde haya sido cultivada.  Hay un estilo de Garnacha para cada uno. Puede ser ligera y suave, como la Garnacha de Gredos, perfecta para esos que dicen que no les gusta el vino tinto. Otra Garnacha cálida y muy aromática, con un punto rústico auténtico, como las Garnachas de Aragón. Hay una Garnacha más mediterránea, con sus notas suavemente maduras y su boca aterciopelada. Hay la Garnacha manchega, afrutada e intensa. Sin olvidarnos de la enorme tradición de vinos dulces de garnacha de la cuenca mediterránea, los famosos  vinos rancios y los  vinos dulces naturales. Hay incluso vinos de Garnacha Atlántica, aunque en esa esquina de la península no se suele elaborar por separado sino que se usa en mezcla con otras variedades, que es también muy interesante.


Y ahora que sabemos que las hermanastras son las feas, es el momento de disfrutar nuestras Garnacha-Cenicientas en cualquiera de sus estilos. ¡Descúbrelas en Vinistas, descubre lo que hacemos y únete!!

Filtro de búsqueda

Ranking Vinistas

60 - 100

Precio

3 € - 256 €

Ecológico

Mostrando 1 - 17 de 17 productos
Gastos de envío gratis a partir de 180 €
Hasta 3 botellas de vino: 5,20 € | Hasta 6 botellas: 6,50 € | Hasta 12 botellas: 8,95 € | Hasta 15 botellas: 10,90 € | Más de 15 botellas: 12,50 €