Vinistas

Antonio Díez Martín
Martín Berdugo

Es una bodega que no solo está hecha a capricho y novísima, porque la de 1990 se quemó en 2013 por un rayo y tuvieron la oportunidad de hacer una nueva enmendando aquellos errores que tenía la anterior. Tecnológicamente impresionante, con todo el trabajo organizado por gravedad.


Pero lo más impresionante es su estudio del viñedo. Utilizan imágenes aéreas y un montón de sensores diseminados en el viñedo para anticiparse al manejo de la planta. Así saben lo que cada parcela necesita en cada momento. Pero no sólo eso. Han ido más allá y cada parcela está manejada según líneas. Así que incluso dentro de una parcela, cada línea lleva el manejo que necesita según su orientación, su tipo de suelo… hasta el punto de que ¡Vendimian por línea de plantación! Si quisieran, podrían ponerte en la botella: “añada 2020, parcela X, línea de plantación A y B”. De veras, Vinistas, es una absoluta locura. Su nivel de control sobre su tierra y sus uvas es apabullante, y nos dejan con ganas de saber más, de aprender más, y de catar más. No podíamos no traéroslos.

¿Por qué nos gusta?

Etiquetas cuidadísimas, un diseño fino y unos vinos que, para ser Ribera del Duero, sorprenden. Esa es la tarjeta de presentación de esta bodega que se inauguró en el 1990, por Josefina Martín Berdugo y sus hijos. Ahora está en manos de uno de ellos, Antonio, un enólogo entregado a la viña que sabe que además de convencido, es un gran conversador y transmite pasión por sus vinos. De esos que hace que cualquier historia sobre el vino sea una delicia.

87 hectáreas de viñedo, nada más, y nada menos. Y ojo, que hectáreas. La bodega en el centro y limitando el río Duero. Toda la viña en uno de esos caprichosos meandros que el río ha ido formando a lo largo de los siglos. Una serie de terrazas aluviales, cada una con sus peculiaridades, que Antonio se ha ocupado de desentrañar y convertir en cada uno de sus vinos. Son viñas plantadas en 1990, después de un estudio pormenorizado sobre el suelo. Sí, lo mejor era plantar viña. Y así lo hicieron. Curioso es que, además, años después encontraron unos legajos familiares donde se databa una investigación similar en el 1890: ya 100 años antes, su familia se planteó ser viticultores. ¡Imaginaos!

  • 750 ml

    de Martín Berdugo

    Tinta Fina D.O. Ribera del Duero Vino Tinto

    Cuando pones tanto cariño a tus vinos como Antonio le pone a los suyos, todo parece más bonito.

    Todavía sin valoraciones de Vinistas
    11,55 €

    Añadir

  • 750 ml

    de Martín Berdugo

    Tinta Fina D.O. Ribera del Duero Vino Tinto

    Su Barrica no tiene nombre porque no lo necesita.

    Todavía sin valoraciones de Vinistas
    7,95 €

    Añadir

Mostrando 1 - 2 de 2 productos