Vinistas

Joan Gutiérrez
Santa Catarina

Stellan Lundqvist llegó a Mallorca en 1984, enamorado del sol y de los vinos españoles. Un auténtico fanático. Había arrancado su carrera como viticultor en Suecia. Sí, queridos. En Suecia. Misión arriesgada cuando menos. Por no decir, imposible. Así sin paliativos. Así que cuando llegó Mallorca supo que era su lugar. Aquí en Mallorca, encontraría sus vinos.


Su ideal estaba claro: quería igualar la calidad de los vinos que acostumbraba a beber. Eso pasaba por una pequeña revolución. Más que nada por un repensar la manera de trabajar. Así que innovó y experimentó. Y aunque fue polémico, decidió plantar un montón de variedades hasta entonces raras en la isla. Cosas como Merlot, Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Syrah. Variedades autóctonas francesas que no eran de lo más visto en la isla. Las introdujo, sentando un precedente que perduró hasta hace pocos años.


Cuando Stellan fallece en el 2002, la bodega se toma un tiempo. Alquilan las viñas y respiran. También en cierto modo hay un tiempo en la viticultura de Mallorca. La isla toma un cambio en su filosofía vitivinícola y se vuelca en las variedades autóctonas.

¿Por qué nos gusta?

En 2014, los hijos de Stellan toman el relevo con fuerza e ideas claras. Santa Catarina ya era una bodega de renombre. Pero ellos querían que fuera trascendental. Como lo había querido su padre. Toman decisiones complejas pero necesarias, como arrancar 49 hectáreas de viñedo de variedades francesas para apostar, esta vez sí, por variedades autóctonas y mediterráneas.

De sus más de 70 hectáreas de viñedo deciden quedarse solo con Son Aloy. Plantan Giro Ros, Prensal Blanca, Callet y Manto Negro. ¿No os suenan? Puede ser. Son pura Mallorca, uvas que solo vemos allí. Identidad a tope. El suelo es arcilloso, “call vermell” que llaman allí. Tiene un contenido férrico altísimo. Entre medias, tienen franjas de suelo erosionado de la sierra de Tramuntana. Ese suelo debe tener también un hueco en sus vinos. Lo creen así y lo hacen así. El suelo ideal para lo que ellos buscan: vinos frescos y llenos de aroma.

Arrancan con dos líneas de vino diferentes. Por un lado, los vinos mediterráneos de coupage. Por otro, los vinos de variedades de la isla, los más autóctonos: aquí están los que nosotros os traemos. Giro Ros Brisat y Manto Negro, pura Mallorca líquida.

  • 750 ml

    de Santa Catarina

    Manto Negro D.O. Binissalem Vino Tinto

    Manto Negro es el primer tinto monovarietal que hicieron en la nueva bodega, y con buenos motivos. Representa todo lo que es ahora Santa Catarina: mineralidad, frescura y aroma.

    91% de 42 lo comprarían otra vez
    16,60 €

    Añadir

  • 750 ml

    de Santa Catarina

    Giro Ros Mallorca Vino Blanco

    Sí, es naranja. Sí, de verdad. Para quienes no conozcan el concepto de los vinos brisados: son vinos blancos fermentados con sus hollejos como si fueran vinos tintos. 

    96% de 21 lo comprarían otra vez
    11,00 €

    Añadir

Mostrando 1 - 2 de 2 productos