Calcular el vino para una boda y que vinos elegir para la tuya.

Consejos y Tips de Vino

Calcular el vino para una boda y que vinos elegir para la tuya.

Ruth de Andrés Ruth de Andrés | 1 diciembre, 2019

¿Como calcular el vino para una boda? ¿Cómo elegir los vinos? Y lo que es más peliagudo, ¿Qué vinos sirves en TU boda? Has decidido comprar los vinos de tu boda, ¡Felicidades! por la boda y por la decisión. Probablemente es de las decisiones más inteligentes para tu gran día.

Calcular el vino para una boda y no morir en el intento. Pues sí, hemos llegado hasta aquí: la boda. El amor de tu vida ha dicho sí. Has pasado del momento pletórico al vértigo de la organización. Ya tienes fecha para tu gran día y quieres que todo sea perfecto… hasta el vino. Para eso estamos nosotros.

Cada vez hay más gente que decide llevar su propio vino, en lugar de optar por las (a menudo aburridas y sobrepreciadas) propuestas del restaurante o catering que se encarga de la comida. Es una gran idea, que, sin embargo, se suma a la lista de cosas pendientes. Esa lista de tareas a resolver en la agenda de vuestra boda que al principio os parecen colosales, luego pasan a pareceros abarcables y termináis viendo que no había para tanto. Así que queda anotado… ¿Qué vino elegir? ¿Cómo calcular el vino para una boda? Y a eso se suma: ¿Llevamos cava o champagne para los brindis? ¿Cuánto cava o champagne se necesita en una boda? ¿Llegará a tiempo? ¿Qué indicaciones doy de servicio?

Os dejamos las cinco cuestiones básicas a considerar para el vino de tu boda… o de cualquier otro evento.

1.    Piensa en todos al elegir el vino.

Cada vez hay más gente que quiere una boda de lo más original y dejar a todos boquiabiertos. Eso va en cada detalle. El vino también puede tener un punto original pero, de verdad, no hace falta que sea estrambótico.

Es agradable que el vino que escojáis os conecte con el resto del evento y que guarde una relación. Pero el primer consejo sería que no es recomendable que sea algo absolutamente rompedor. Todo el mundo tiene gustos diferentes y se trata de agradar a todos. Necesitas opciones seguras, que no aburridas.

Así que pensar en todos significa elegir un vino que os guste a vosotros y que sea original, como el resto de la boda, y que, además, vaya con el paladar de tus invitados. No te asustes hay muchas opciones.

A la hora de escoger los vinos para la boda, recuerda que en líneas generales :

  • A no ser que tengas claro que lo tuyo son los blancos con madera o los vinos blancos densos y cremosos, opta por un vino blanco ligero, y fresco. Sin duda, un vino blanco con una buena acidez para reforzar la sensación refrescante. Piensa que son comidas copiosas y largas, lo que más agradecemos es que el blanco sea vivo y alegre.
  • El vino tinto es, para la mayoría, una cuestión mayor. De largo el favorito para muchos de tus invitados. Los maliciosos juzgarán el nivel de tu boda, por esta botella. Así que es aquí donde hay que elegir el vino “que guste a tu mayoría” de invitados… y no sólo a ti. Nuestro consejo es que optes por un vino tinto que haya pasado por madera. No hace falta que sea crianza, ni que lo ponga en la etiqueta. Pero sí que haya tenido tiempo de reposo en barrica. No pongas vinos muy viejos. Te la juegas a que alguna botella no esté bien y… nadie tenga valor para reclamar y acaben bebiéndose el brebaje sin protestar.

Y recuerda esto de elegir el vino para tu boda puede y debe ser divertido. Así tampoco te lo tomes muy en serio. Una buena idea es invitar a tus mejores amigos a la decisión final. Compra tus 5 favoritos y pruébalos con ellos.

2.    Piensa en el clima

Si la boda es de verano o al final de la primavera, como la inmensa mayoría, probablemente no sea el momento de beber vinos demasiado pesados ni demasiado robustos.

Optad por vinos con menos graduación alcohólica. Los vinos de 14 grados de alcohol son magníficos para un buen pedazo de carne… seguido de una siesta. Pero si no quieres que la gente se quede dormida antes de los discursos, optad por algo más ligero.

Además, expuestos al calor, la gente suele beber más. Déjales que lo hagan tranquilamente sin tener que sufrir consecuencias inmediatas.

Si sois de los que os casáis en invierno, no sufráis: vinos sabrosos, potentes y recios serán perfectos.

3.    Piensa el lugar de elaboración.

Innova con las zonas: tenemos la suerte de vivir en un país eminentemente vinícola. Aquí sí puedes ser original y sin temor a equivocarte. Sal de la zona de confort de las Denominaciones de Origen de siempre y opta por un vino de tu zona. O de tu lugar de vacaciones favorito. O del sitio donde os conocisteis. Escoge un buen productor de allí y verás que triunfas.

4.    Vamos por el vino con burbujas de la boda.

Sí o sí, servid un espumoso. Sea cava o champán, el espumoso hace más fiesta y nos predispone a la juerga. Eso sí que sea bueno. Uno de los mitos más recurrentes es que la gente no bebe cava en las bodas… no bebe si es malo. No releguéis el cava al brindis. Servidlo desde el principio.

Si vuestro presupuesto alcanza para champagne y queréis daros el capricho, adelante. A no ser que os patrocinen también a vosotros, por favor, no sirváis una marca de esas que aparecen de fondo en las alfombras rojas. Es la mejor forma de parecer un snob. Opta por un productor de Champagne bueno y sólido. Que no sea marca (te contamos más cosa de los champagnes aquí). Vuestro dinero cundirá bastante más y vuestros invitados quedarán encantados.

Pero, si no os llega el presupuesto, un buen cava es una opción estupenda. Que sea brut o brut nature. Y que sea bueno. Eso sí.

5.    No te quedes corto: como calcular el vino para una boda.

Nadie quiere ver a sus invitados apurando desesperadamente las últimas gotas de las botellas de vino. Vuestras madres las que menos. Así que no las deis un disgusto y calculad cuanto vino se necesita.

Hay una regla muy sencilla para calcular el vino de una boda: 4 personas por botella, si se sirven 3 vinos diferentes. Si sois, 100 pues 25 botellas de cada. El cálculo está pensado para una boda en la que se sirvan un vino blanco, un tinto y un espumoso. Por eso decimos, 3 vinos diferentes en la boda. Podéis escoger más tipos de vino para vuestra boda, ¡claro! Pero ajusta entonces el número de botellas. A partir de aquí juega con el sentido común. ¿Todos los adultos beben vino? ¿hay buenos bebedores? ¿Vas a servir muchos más vinos? Redondea hacia arriba para dormir tranquilo y ya lo tienes.

Si sobra siempre puedes guardarlo en casa e ir abriendo una botella de vez en cuando. Todo por divertirse. Y por recordarla.

6.    Cuénta con nosotros

Ahora que ya sabes como calcular el vino para una boda y te hemos dicho como elegirlo, el sexto punto no aparece en el enunciado, pero por supuesto: cuenta con nosotros. Llámanos, escríbenos un email o un whatsapp con tus dudas. en Vinistas podemos ofrecerte una gran variedad de vinos con precios muy interesantes. Estaremos encantados de ayudaros.

En artículos anteriores os hemos hablado de temperatura del vino, de las copas para el cava y champagne y del servicio. Echa un vistazo al otros arículos de este blog para aprender sobre el vino.

No olvides dejarnos tus comentarios si tienes cualquier duda, consulta o incluso si nos quieres proponer algún tema para que tratemos en nuestro blog o en nuestro canal de Youtube.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *