Los 1.000 vinos de Tempranillo

Curiosidades del mundo del vino

Los 1.000 vinos de Tempranillo

Ruth de Andrés Ruth de Andrés | 30 agosto, 2017

El Tempranillo es la uva nacional por antonomasia. Se extiende por toda la geografía ibérica, lo que incluye Portugal, y ninguna región por remota que sea puede escapar a su tremenda influencia.

La uva Tempranillo es la uva por la que se nos conoce en el exterior, la que nos ha dado prestigio y la que conforma nuestra historia vitivinícola. Aunque realmente la Tempranillo no es la uva más plantada. La más plantada en este país es la Airén, una variedad de uva blanca considerada cuando menos sosa,  poco aromática, poco ácida y poco sabrosa. Sin embargo, es fuerte y resistente a enfermedades, heladas, golpes de sol, sequías y además muy productiva. Todo ventajas, menos en lo referente a la calidad.

El nombre de Tempranillo hace referencia a la maduración temprana de estas uvas. Y seguramente ahí radica su éxito: Una uva que madura un poco antes que las demás asegura una cosecha bastante regular cada año, unas uvas dulces y adecuadas para hacer vino. Hay que tener en cuenta que la viticultura de ahora, con todos sus avances y sus medios técnicos, no tiene nada que ver con la de hace siglos.

El cultivo de la viña era una más de las tareas del campo. Pocas cosas se podían hacer ante un granizo, un mal verano o un septiembre lluvioso; así que una uva que maduraba con facilidad y un poco antes que las demás era una garantía.

TEMPRANILLO: MUCHOS NOMBRES PARA LA MISMA UVA.

Sin embargo,  como en este país nos pueden las diferencias, en cada zona la llaman de una manera diferente y cada uno pugna con el vecino para demostrar que la suya es única. Y quizás algo sea verdad.

Tempranillo es llamada Cencibel en La Mancha, Ull de llebre en Cataluña, Tinta Fina o Tinta del País en Ribera del Duero, Tinta de Toro en Toro, Escobera y Chinchillana en Extremadura, Tinta Madrid en la zona de Madrid y Tinta Roriz en Portugal.

Por cierto que los americanos la llaman Valdepeñas. Seguramente el buen hombre que se llevó estas cepas la primera vez al otro continente sólo recordó el nombre del pueblo que visitó.

¿Porqué tantos nombre para una misma uva? Hay quien piensa que la evolución de la cepa en cada uno de esos climas y suelos ha hecho que se produzcan pequeñas diferencias en ellas. Adaptaciones que se han sucedido a lo largo de los siglos y que han permitido a la planta sobrevivir mejor. Y seguramente es así.

Pero también es verdad, Vinistas, que cada variedad de uva, de manzano o de palmera crece y madura según sea el clima en el que se encuentra y el suelo del que se alimenta.

Así que aunque la cepa sea la misma, es fácil de entender que las uvas crecidas bajo un sol de justicia manchego y sobre un suelo pobre y seco no pueden ser iguales que las crecidas en las fértiles orillas del Ebro riojano. Y por tanto, no podemos hacer los mismos vinos.

Y a mi me parece que en esa diversidad está el lado divertido de esta uva que nunca nos cansaremos de probar.

No olvides dejarnos tus comentarios si tienes cualquier duda, consulta o incluso si nos quieres proponer algún tema para que tratemos en nuestro blog o en nuestro canal de Youtube.

Un comentario en “Los 1.000 vinos de Tempranillo”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *