Botellas de vino. Lo que de verdad importa.

Curiosidades del mundo del vino

Botellas de vino. Lo que de verdad importa.

Ruth de Andrés Ruth de Andrés | 15 junio, 2016

Cuando hablamos de botellas de vino lo importante es no renunciar al contenido por el continente pero ¿cuantos tipos hay y cómo se llaman?

Botellas de vino. Hay muchos tamaños y capacidades. ¿Pero cuáles son las claves?

Una vez me explicaron que la estandarización de las botellas de vino en 75 cl. se debía a que ésta era la capacidad pulmonar de un hombre. Sin más. Nada de poesía para el volumen de nuestras botellas. Así de práctico. De cualquier modo, tras años de hegemonía de la botella de 75cl tenemos ahora competidores por arriba y por abajo. Esta competencia tan sana nos abre un mundo de posibilidades para beber vino en otras situaciones.

TIPOS DE BOTELLAS DE VINO.
  1. Las botellas de 37,5 cl:
    • Adecuada para comensales solitarios.
    • Es la que vemos en los restaurantes de autoservicio, los minibares de los hoteles y los aviones. Muchas de ellas no son de vidrio sino de un plástico llamado PET.
    • El inconveniente técnico es que es tan pequeño el recipiente que el vino evoluciona rápidamente y se estropea mucho antes. La lucha sería conseguir que los fabricantes indiquen la fecha de embotellado; pero esa guerra la damos por perdida. Mi consejo es que si la pedís esta botella os fijéis en el año de vendimia, que sí es obligatorio indicar. Y ahora contad unos 9-12 meses desde la vendimia (que viene siendo en septiembre- octubre) antes de que el vino corra el riesgo de haberse arruinado.
  2.  Formato de 50 cl. Para el que no quiera entretenerse contando meses con los dedos, menos problemas le dará el .
    • Es una buena solución para parejas poco (pero muy poco) dadas a los excesos o, por qué no, que no se quieren limitar a un vino por comida.
    • Perfecta para vinos especiales, por eso, los primeros en usarla fueron los champagnes, seguidos de los vinos dulces, sobre todo los caros. No es casualidad: es una manera de animar a tomar estos vinos especiales y caros sin lastimar (tanto el bolsillo).
    • El vino se conserva mejor aunque por supuesto la evolución es más rápida que en el estándar de 75 cl.
  3. Magnum (1.5L) No podemos negarlo: están de moda. De alguna forma, hacen más fiesta. Sacas un magnum y la vida parece que otro color, que decía el poeta.
    • Si sois más de 4 ya está justificado. No es tanto, ¿no?
    • Hasta hace unos años estaban reservadas a los vinos de precios prohibitivos y nombres rimbombantes. Pero eso se ha acabado. El magnum se ha democratizado y ya hay tintos jóvenes, cavas, champagnes y hasta blancos en este formato festivo. Nos alegramos porque si el presupuesto no de para más, al menos que sea en magnum.
    • El vino se conserva mejor que en la de 75cl aunque esto no es un salvoconducto para dejar languidecer el vino años en la estantería. ¡Sobre todo si hablamos de los jóvenes!
  4. A partir de aquí, se hace más difícil.
    1. Casi relegados a los circuitos del motor además de todo son incómodas de manejar. Pero en fin, un día es un día y las bodegas siempre embotellan algo de vino en este formato, así que si tenéis un capricho, ¡preguntad! Seguro que lo conseguís.
    2. Los nombres de estas botellas vagan en un universo bíblico como podemos ver en la imagen superior(*): Jeroboam (3L), Rehoboam (4,5L), Matusalem (6L), Salmanzar (9L), Baltasar (12L), Nabucodonosor  (15L) y Salomón (18L).

La moraleja: no renunciar al contenido por el continente. Eso es lo que importa.

*Fuente de la fotografía: protocoloalavista.wordpress.com.

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