Elegir el vino en una carta: 6 consejos clave.

Consejos y tips de vinos

Elegir el vino en una carta: 6 consejos clave.

Ruth de Andrés Ruth de Andrés | 4 mayo, 2016

Para mí, que siempre me toca elegir el vino en el restaurante, la carta de vinos es la patata caliente de la comida pero suelo aplicar unas normas que me suelen dar buen resultado. Aquí tienes 6 consejos para salir airoso de una carta de vinos.

¿Te resulta difícil elegir el vino de una carta? ¿Sois de esos que os vais pasando la carta de vinos como si quemara? Os voy a dar seis consejos que os van a ayudar a elegir el vino fácilmente.

ANTES DE PEDIR: 3 CONSEJOS PARA ELEGIR EL VINO

1. Hay que tener en cuenta que uno conoce sus propios gustos pero no los de los demás; a veces ni ellos mismos los conocen. Mejor, porque así es más fácil. Así que lo primero importante para elegir el vino sería tener una noción de sus gustos para no fracasar estrepitosamente.

2. Para evitar caras largas a la hora de pagar la factura, es importante averiguar cuanto piensan gastarse tus comensales. ¿No os atrevéis a preguntarlo a las claras? Esperad a que escojan la comida. Eso ayudará.

3. Echad una ojeada al local. Por pura lógica no malgastéis vuestro dinero en un vino expuesto bajo un gran foco de luz, colocado en una estantería al lado de la cocina en un restaurante donde las botellas pasen de los 40ºC a la sombra en el mes de agosto. Imposible que resista con dignidad el verano. Lo pertinente en estos casos es un vino del año. Un blanco que nos aseguramos que estará en la nevera o como mucho un tinto de media crianza que aún no haya tenido tiempo de estropearse. Ni os molestéis en repasar los vinos caros.

SABIENDO LO ANTERIOR YA PODEMOS ESTUDIAR LA CARTA: 3 CONSEJOS MÁS PARA ELEGIR EL VINO Y TRIUNFAR.

1. Es más fácil acertar con zonas poco conocidas. Todos los restaurantes tienen vinos de zonas populares porque es casi una imposición; pero cuando topamos en la carta con un producto de una zona ignorada por la mayoría, es, sin duda, porque tiene algo que cautivó al comprador. Pongamos un ejemplo: en Rioja hay más de 600 bodegas inscritas, muchas buenas y muchas malas pero en todos los restaurantes hay vino de Rioja; pero en Granada, por ejemplo, sólo hay 30 y si han llegado hasta aquí, algo tendrán. Creedme: no es fácil vender una zona nueva, si alguien se arriesga es porque le encantó.

2. La buena relación calidad – precio está a mitad de la tabla. Daos un margen y evitad a toda costa el más barato: muchos restaurantes sacan menos beneficio de los vinos de precio medio que de los más baratos de su carta. Así que por algo más de dinero obtendréis bastante más calidad.

3. Huid de las marcas que nos suenan demasiado: son aburridas y , comparativamente, caras. Además, queridos vinistas si os han pasado la patata caliente no es para que escojáis un Marques de Cáceres. ¡Arriesgaos! Siempre es preferible arriesgarse a cometer un error a ser descubierto con una botella de Carta Nevada

Por si aún esto de elegir el vino sigue sin atraeros, pensad que es mejor perder el miedo y no dejar la elección en manos de un incauto. Sin ir más lejos, ese ostentoso comensal con dinero que sabemos seguro que escogerá el vino más caro. Y claro así cualquier acierta.

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